Comunicados de prensa

Diarrea en un niño: causas, tratamientos y deshidratación.


Hablamos de diarrea cuando un niño da más de tres deposiciones acuosas al día. Si estamos lidiando con una forma infecciosa de diarrea, también puede aparecer moco o sangre en las heces. Su hijo puede tener fiebre y quejarse de dolor de estómago, falta de apetito y malestar general. ¿Cuáles son las causas más comunes de diarrea en los niños? ¿Qué métodos de tratamiento se pueden usar en este caso? ¿Por qué la deshidratación es tan peligrosa con la diarrea?

Causas de diarrea en niños.

Diarrea en un niño Puede ser agudo o crónico. Agudo dura hasta 14 días, y si no pasa después de este tiempo, lo llamamos crónico. Las causas más comunes de diarrea aguda son:

- Infecciones virales: también conocidas como gripe gástrica o gastroenteritis. Este tipo de diarrea es causada con mayor frecuencia por rotavirus. Los virus se transmiten por gotitas y durante los primeros 2-3 días dan síntomas como un resfriado común. Luego hay diarrea aguda, fiebre alta y vómitos. También pueden aparecer dolores musculares y estomacales, tos y secreción nasal.

- Infecciones bacterianas, principalmente disentería y salmonella. Las bacterias ingresan al cuerpo junto con los alimentos rancios y causan diarrea acuosa aguda acompañada de fiebre, dolor abdominal intenso y vómitos. También puede aparecer sangre o moco en las heces, y el bebé se debilita muy rápidamente.

- Alergias alimentarias: la diarrea ocurre cuando un niño come un producto sensibilizante. A menudo se acompaña de erupción cutánea, náuseas, irritabilidad, aumento anormal de peso y tendencia a infecciones respiratorias.

- Terapia con antibióticos: la diarrea a menudo aparece en niños durante el tratamiento con antibióticos. La terapia con antibióticos destruye la flora bacteriana intestinal, lo que puede provocar heces sueltas y acuosas.

- Enfermedades infecciosas: la diarrea durante la infección ocurre especialmente en niños pequeños. Las heces acuosas pueden acompañar enfermedades que desaparecen incluso del sistema digestivo: angina, otitis media, neumonía e infecciones del tracto respiratorio superior.

Sin embargo, la diarrea crónica puede ser causada por parásitos (tenias, lamblia y ratas), enfermedad celíaca, síndrome del intestino irritable, fibrosis quística y enfermedad inflamatoria intestinal (enfermedad de Crohn, colitis ulcerosa). La diarrea que dura muchas semanas también puede ser causada por el consumo excesivo de jugos de frutas y verduras en niños de hasta 5 años (esto se llama diarrea de las larvas) y la hipersensibilidad a algunos nutrientes.

¿Cómo se trata la diarrea en un niño?

La diarrea de un niño generalmente se trata en casa. Puede leer sobre situaciones en las que necesita ver a un médico lo antes posible en //www.dicoflor.pl/pl/odwodnienie-przy-biegunce/ A veces-udac-sie-do-lekarza /. Uno de los remedios caseros para la diarrea en los niños son los arándanos secos o el té de bayas secas. Es suficiente arrojar 2-3 cucharadas de bayas en medio litro de agua y cocinar durante 10 minutos. La infusión filtrada debe administrarse al niño 3 veces al día un vaso. El té seco de bayas contiene taninos que sellan la mucosa intestinal y alivian la diarrea.

Durante la enfermedad, también vale la pena cuidar la dieta del niño. Una nutrición adecuada acelera la regeneración del tracto digestivo y reduce el riesgo de desnutrición. Durante la diarrea, se recomiendan comidas fácilmente digeribles (gachas de arroz, arroz cocido, manzana rallada, gelatina, zanahoria hervida rallada). También debe recordar la gran cantidad de líquido que evitará la deshidratación. No se recomienda administrar carbón activado ni ningún remedio para las heces acuosas que se usan en adultos. Durante la diarrea persistente, vale la pena enriquecer la dieta del niño con preparaciones probióticas que complementarán la flora bacteriana esterilizada del intestino grueso. Los métodos caseros no siempre funcionan. Si su hijo se siente peor, y además sospechamos que él o ella puede haberse deshidratado, debe consultar a un médico lo antes posible.

¿Cómo reconocer la deshidratación en un niño?

La deshidratación es una condición en la cual el contenido de agua del cuerpo cae por debajo del valor necesario para su correcto funcionamiento. Los síntomas visibles de esta afección aparecen cuando perdemos tanta agua como el 3% de nuestro peso corporal. La deshidratación es muy peligrosa, especialmente para niños y ancianos. Durante la diarrea aguda, puede ocurrir que su hijo comience a deshidratarse. ¿Cómo reconocer esta condición?

Un niño que carece de líquido en el cuerpo tiene labios, lengua y mucosa oral secos, llora sin lágrimas, está irritable o apático, tiene saliva muy espesa, estómago hinchado, ojos hundidos y, a veces, convulsiones. La piel durante la deshidratación parece gris, fría e inelástica (un poco tirada no vuelve a su lugar inmediatamente), el aliento se acelera claramente y la orina del bebé es escasa, muy oscura o desaparece. Si sospechamos de deshidratación en un bebé, vale la pena verificar si no hay fontanela hundida.

Para evitar la deshidratación durante la diarrea, dele líquidos a su hijo con la mayor frecuencia posible. Damos nuevas porciones de agua dentro de las primeras 3-4 horas de diarrea y después de cada excremento diarreico. Una forma efectiva de hidratar el cuerpo y reponer electrolitos en el cuerpo del niño es aplicar líquidos especiales de rehidratación oral. Contienen agua, glucosa y electrolitos (sodio, cloro, potasio), que son completamente absorbidos por el cuerpo. Solo recuerde que se pueden administrar líquidos de rehidratación a niños mayores de 6 meses de edad.

¡Precaución! El consejo anterior es solo una sugerencia y no puede reemplazar una visita a un especialista. ¡Recuerde que en caso de problemas de salud, es imprescindible consultar a un médico!