Niño pequeño

¡Los científicos han demostrado que leerle a los niños les cambia el cerebro!


Los especialistas recomiendan durante varios años leer sistemáticamente a los niños todos los días, lo que tendrá un gran impacto en su desarrollo. Al final, sin embargo, tenemos evidencia que confirma que realmente vale la pena hacerlo. Los investigadores han demostrado que leer a los niños activa la parte del cerebro que es responsable de la "comprensión psíquica de las imágenes narrativas", que es crucial para el desarrollo del lenguaje y las habilidades para hablar libremente. Sin embargo, esto no es todo ...

Hasta ahora, se ha demostrado muchas veces que leer a los niños afecta el desarrollo de sus habilidades lingüísticas, hoy sabemos que esto también es beneficioso influencia en el desarrollo intelectual.

En el número de agosto de la revista. pediatría Se publicaron los resultados de los estudios realizados en niños. a la edad de 3 a 5 usando imágenes de resonancia magnética. Los investigadores han escaneado el cerebro de los niños mientras escuchan grabaciones de historias que leen, así como también ruido neutral. Además, un equipo de científicos recopiló información sobre la frecuencia de lectura para los niños en el hogar, en qué ambiente vive el niño todos los días y qué tan estimulante es para el niño.

Durante el examen cerebral se demostró que Los niños de un hogar donde a menudo se leen libros, mientras escuchaban la narración grabada, tenían un área del cerebro mucho más activa responsable de comprender y visualizar las imágenes.. Los científicos están muy entusiasmados con este pequeño paso que cambia el acento de la evidencia empírica a la biológica. Se ha demostrado que leer libros tiene un efecto estimulante en el desarrollo del cerebro.

Lectura además de mejorar las habilidades del lenguaje, ayuda a criar a los niños transmitiendo patrones de comportamiento apropiados, así como apoya el desarrollo social y emocional. Los estudios mencionados anteriormente demuestran que la lectura también desarrolla el cerebro del niño. Este impacto se ha comprobado en los niños más pequeños, hasta los 5 años de edad. La investigación en esta dirección continúa.